La Tierra ya no tiene secretos (I)
• Gracias a la popularidad del programa 'Google Earth', miles de internautas ayudan a descubrir lugares curiosos en el mundo
• Artistas realizan obras de gran formato para que puedan ser vistas desde el cielo.
EDWIN WINKELS
BARCELONA
Nunca debieron imaginarse los pobladores de la pampa de Nazca, en Perú, allá por el año 500 después de Cristo, que algún día en un muy remoto futuro habría personas que desde su casa en cualquier otro lugar del mundo se sentarían delante de una pantalla en la que verían, a la perfección, las increíbles líneas de cientos de metros de largo que, junto con extrañas e inmensas figuras, trazaron aquellos hombres sobre una tierra árida y que ahora, 15 siglos después, permanecen visibles.
Aquellos hombres de la cultura Nazca nunca pensaron en un invento llamado Google Earth para darse a conocer en el resto del mundo a través de fotos hechas por satélites. Y eso que tenía mérito, realizar líneas y dibujos que desde la propia tierra ni se distinguen, sino que solo son visibles desde el aire. Líneas de solo 40 centímetros hasta un metro de ancho y que nunca han desaparecido porque en el valle de Nazca solo suele llover media hora en un periodo de dos años.
Como tampoco pensaron en Google Earth las personas que hace unos 400 años incrustaron sobre las praderas verdes de una montaña de Cerne Abbas, en el sur de Inglaterra, el dibujo inmenso, de 55 metros de alto y 51 metros de ancho, de un hombre con un garrote en la mano y un impresionante pene erecto y dos testículos de hierba entre las piernas. Entonces tampoco había avionetas y ni siquiera globos aerostáticos para elevarse sobre la tierra y ver ese dibujo con perspectiva, entero.
Definiciones más altas
Ahora sí, ahora el mundo ha cambiado, ahora 200 millones de personas en todo el mundo se han descargado uno de los programas estrella del gigante Google y muchos otros son conscientes de que pueden ser observados desde el cielo, desde satélites invisibles que no dejan de hacer fotos cada vez más detalladas de la superficie de la tierra, con definiciones tan altas que el último descubrimiento ha sido la imagen de un reo que realiza flexiones en el patio de la prisión de Scheveningen, aunque hay que tener una vista muy entrenada para distinguirlo.
Ahora, con el gancho de Google Earth, hasta artistas con imaginación pueden darse a conocer al mundo. "Hay gente que aplica el programa de manera muy creativa", explicó hace poco Chikai Ohazama, el hombre fuerte de Google Earth, procedente de Keyhole, una empresa especializada en cartografía que fue adquirida por el monstruo de internet y cuyo fondo formó la base para arrancar en agosto del 2005 con el programa Earth.
Con lo de la creatividad, Ohazama se refirió, entre otros, al colectivo de artistas Gelitin, que colocó en el 2005 en los Alpes italianos, cerca del pueblo Artesina, un conejo rosa de 50 metros de largo, tumbado felizmente sobre la hierba y que, si no se deshace bajo la nieve y las tempestades, permanecerá ahí hasta el 2025. O los granjeros de Schnepf Farms de Phoenix, que cada año por Halloween trazan un dibujo en uno de sus campos de trigo y que en el 2004 lo dedicaron a la presentadora de TV Oprah Winfrey, que era justo cuando sobrevolaba Arizona el satélite cuya foto utiliza ahora Google Earth para su mapa de la zona.
Puentes y paisajes
En menos de dos años, el fenómeno de este atlas universal para los internautas ya ha adquirido una notoriedad considerable. Hay webs especializadas en hacer turismo por ordenador, como googlesightseeing.com, que tiene capítulos dedicados a edificios, puentes, vehículos, dibujos o formaciones y paisajes llamativos de la tierra y que se refresca casi continuamente con aportaciones de in-ternautas de todo el mundo. O el www.satellite-sightseer.com que, como cualquier agencia de viajes, se promociona con el reclamo del "turismo desde el sillón, ahora con 11.064 destinos".
Mientras Google introduce continuamente novedades para actualizar y modernizar su propio invento --entre otros con imágenes tridimensionales y maquetas de ciertos lugares o fotos hechas desde la tierra para poder ofrecer aún más detalles de un sitio concreto-- la simple visión y navegación por Google Earth sigue siendo el método más utilizado por los internautas. Uno de los secretos es que desde el ordenador alguien puede orientarse por unos terrenos desconocidos que antes solo eran accesibles a través de un atlas especializado o mapas muy detallados. "Antes, solo los expertos se aclaraban en sistemas informáticos basados en la geografía. Eso ha cambiado mucho en menos de dos años", explicaba en una conferencia Chikai Ohazama.
Vuelos de aviones
Cada vez más webs utilizan Google Earth para conectarlo con sus propias informaciones. Así, aunque las fotos de satélite están tomadas hace meses o años --que se van actualizando a menudo-- se puede seguir sobre el mapa, por ejemplo, la posición de la carrera oceánica Volvo Ocean Race o, también en tiempo real, los movimientos de aviones en Estados Unidos. Y la información local es cada vez más completa y detallada, con todo tipo de establecimientos y servicios.Pero eso, para algunos, no es suficiente. Ellos quieren dejar su propia huella en la tierra, para que luego sea visible en Google Earth. Esas líneas de Nazca, el gigante de Cerne Abbas y, más recientemente, los misteriosos círculos en los campos de trigo solo eran el principio de una avalancha de señales.
domingo, 17 de junio de 2007
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